En el Foro Económico Oriental, Moscú presentó un plan de US$400.000 millones para su Ártico cuyo financiamiento depende casi por completo de capital privado y, sobre todo, chino.

Rusia presentó en el Foro Económico Oriental de Vladivostok (2 al 6 de septiembre) el Corredor de Transporte Transártico (TTC), el eje de una cartera de 271 proyectos valuada en 32,4 billones de rublos —unos 400.000 millones de dólares— para desarrollar su Zona Ártica hasta 2035. El viceprimer ministro Yury Trutnev precisó que el 93 % de esa suma deberá provenir de fuentes extrapresupuestarias. La implementación arrancaría en 2027, sobre una estrategia ártica revisada que Moscú prevé aprobar antes de fin de año.
El corredor busca convertir la Ruta del Mar del Norte en la columna vertebral de una red más amplia que integre la vía marítima ártica con ferrocarriles, puertos, ríos navegables y proyectos energéticos y mineros del norte, Siberia y el Lejano Oriente. El problema es la brecha entre meta y realidad: en 2024 Rusia movió unos 38 millones de toneladas por la ruta, menos de la mitad de los 80 millones que se había fijado, y los hidrocarburos concentran el 86 % de la carga.
Ese 93 % de capital privado es, a la vez, la mayor vulnerabilidad del plan. Desde las sanciones de 2022, los socios asiáticos —China por encima de todos— ocuparon el vacío que dejaron las empresas y la tecnología occidentales. Pero Pekín ha sido cauto con el Ártico ruso: opera mediante navieras privadas pequeñas como NewNew Shipping Line y no a través de COSCO, que dejó de navegar la zona en 2022. Es la misma lógica de acceso privilegiado sin compromiso pleno que Visión Polar analizó en la Ruta de la Seda Polar.
Según los analistas consultados por High North News, China seguirá siendo selectiva ante el riesgo de sanciones secundarias y financiará solo los proyectos con retorno comercial o estratégico claro. En lo inmediato, Moscú dependería sobre todo de financiamiento estatal —Rosatom, bancos públicos, instituciones de desarrollo— y de capital extranjero como complemento para el núcleo viable del corredor: rompehielos, puertos, buques y flujos de carga ya contratados.


