En un mensaje por cadena nacional centrado en Malvinas, el presidente argentino definió a la Antártida como uno de los próximos focos de competencia global y reivindicó la presencia austral del país.

El 3 de septiembre de 2026, en una cadena nacional dedicada a la causa Malvinas, el presidente Javier Milei incorporó a la Antártida a su argumento de seguridad nacional. Sostuvo que, en la competencia global por los recursos que demandará la era de la inteligencia artificial, el continente austral será uno de los principales focos de interés y competencia, y remarcó que la Argentina no parte de cero: reivindicó tener la presencia ininterrumpida más longeva del mundo en la Antártida.
La Argentina es uno de los siete Estados que mantienen reclamos territoriales en el continente, congelados desde 1959 por el Artículo IV del Tratado Antártico. Su reclamo —vigente desde 1904, cuando estableció el observatorio de las Orcadas del Sur— se superpone con los de Chile y el Reino Unido en la Península Antártica. La afirmación presidencial sobre la presencia más longeva alude precisamente a esa base, la ocupación humana continua más antigua del continente.
El presidente ligó esa proyección a un anuncio concreto: un decreto para construir una base naval integrada en Tierra del Fuego —la provincia que administra el reclamo antártico argentino—, que describió como el futuro polo logístico más importante del Atlántico Sur. El encuadre conecta con un debate de fondo que el sitio analizó al abordar la soberanía antártica rumbo a 2048, el año en que el Protocolo de Madrid podría revisarse y la prohibición de explotar minerales e hidrocarburos quedar en discusión.
El grueso de la cadena nacional se concentró en Malvinas: sanciones al proyecto petrolero Sea Lion, reforma de la Ley 26.659 y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional. Pero la mención antártica marca un desplazamiento discursivo: el Gobierno argentino inscribe de forma explícita al continente austral dentro de su doctrina de seguridad nacional y su proyección de largo plazo sobre el Atlántico Sur.


