Bajada: Los islandeses votaron en contra de reabrir las conversaciones de adhesión al bloque, en una consulta que mantiene fuera de la UE a un actor clave del flanco norte de la OTAN.

Islandia rechazó reabrir las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. En el referéndum consultivo del sábado 29 de agosto, el no se impuso con cerca del 53% de los votos frente al 47% del sí, con una participación en torno al 82%. La pregunta única —»¿Debe Islandia reabrir las negociaciones de adhesión con la UE?»— cerró un debate que el gobierno de la primera ministra Kristrún Frostadóttir había planteado como una decisión de «ahora o nunca».
El resultado no equivale a un rechazo de la membresía en sí: la consulta se limitaba a autorizar la reapertura de las conversaciones congeladas desde 2013, y su carácter era consultivo, no vinculante. El Ejecutivo se comprometió a acatarlo, aunque un eventual ingreso habría requerido de todos modos un segundo referéndum y una reforma constitucional. Islandia, miembro fundador de la OTAN pero no de la UE, seguirá vinculada al bloque a través del Espacio Económico Europeo y de Schengen.
La campaña giró menos sobre geopolítica que sobre la soberanía pesquera —el eje del voto rural que inclinó la balanza—, pero la consulta llega en un momento de competencia creciente en el Alto Norte. Islandia ocupa una posición de control sobre el GIUK gap, el corredor del Atlántico Norte por donde transitan hacia el Atlántico los submarinos de la Flota del Norte rusa. Bruselas había expresado la expectativa de que un «sí» reforzara al bloque justo cuando la seguridad ártica concentra la atención estratégica.
Para la UE, el resultado prolonga la ausencia de un socio ártico dentro de sus fronteras institucionales, en plena disputa por Groenlandia y las rutas polares. Para Reikiavik, mantiene el statu quo: acceso al mercado único sin cesión de soberanía sobre sus aguas ni sobre su política exterior. La ministra de Exteriores, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, anticipó que los próximos pasos se discutirán en la comisión de asuntos exteriores del Parlamento.


