El Ministerio de Transporte Marítimo indio anunció en Arjánguelsk que Nueva Delhi planea su primer tránsito piloto por la ruta ártica rusa en 2027. Aún no hay buque, operador ni carga definidos.

India planea enviar un primer buque piloto por la Ruta del Mar del Norte en 2027. El anuncio lo hizo Venkatesapathy Sivaperumal, Joint Secretary del Ministerio de Puertos, Transporte Marítimo y Vías Navegables de India, durante el IV Foro Ártico-Regiones celebrado en la ciudad rusa de Arjánguelsk el 13 y 14 de agosto. El funcionario enmarcó el tránsito piloto en una cooperación naval más amplia con Rusia, que abarcaría construcción y reparación de buques con capacidad para operar en aguas polares.
La Ruta del Mar del Norte bordea la costa ártica rusa y es, en verano, la vía más corta entre Asia oriental y Europa: recorta la distancia frente al Canal de Suez hasta en un 40%. Su operación depende de la asistencia de rompehielos, coordinada por la estatal rusa Rosatom, y de una ventana estacional que el deshielo amplía año a año. India ya opera el Corredor Marítimo Oriental entre Chennai y Vladivostok, que registró un salto del 70% en movimiento de carga; el tránsito ártico sería su extensión natural hacia los mercados del norte y el este de Europa.
El anuncio se inscribe en un acercamiento acelerado. En julio, Moscú autorizó a Rosatom a firmar un memorando con India para desarrollar el transporte de carga por la ruta, y ambos gobiernos sostienen una meta de comercio bilateral de 100.000 millones de dólares para 2030. India se sumaría así a China, cuya naviera Sea Legend inauguró este mes el primer servicio regular europeo por el corredor, como los principales actores extrarregionales interesados en una ruta que ya redibuja el reparto de poder en el Ártico.
Conviene precisar el alcance del anuncio: no hay todavía buque asignado, operador ni carga definida para el viaje piloto. Se trata de una intención declarada, no de una operación agendada. El propio encuadre del evento invita a la cautela: el foro tuvo a la agencia estatal TASS como socio mediático oficial, y la difusión circuló en buena medida por canales estatales rusos, para los que cada nuevo interesado en la ruta funciona como señal de que el aislamiento comercial impuesto tras 2022 no se sostiene.
El dato relevante no es el buque piloto en sí, sino el patrón que confirma. La Ruta del Mar del Norte se consolida como el eje donde Rusia recompone, con capital y demanda asiática, la red logística que las sanciones buscaron desarticular. India, observadora del Consejo Ártico desde 2013 y sin un metro de costa ártica propia, mide su entrada con pragmatismo: lo que negocia es acceso, no soberanía


