Marco Rubio se reunió con los cancilleres de Canadá y de los estados árticos europeos en Nueva York para coordinar inversión y capacidades militares en la región.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió el lunes con los cancilleres de Canadá, Dinamarca, las Islas Feroe, Finlandia, Groenlandia, Islandia, Noruega y Suecia en Nueva York, al margen de la 81ª Asamblea General de la ONU. El encuentro tuvo como eje la inversión y la coordinación en seguridad ártica, según el comunicado difundido por el Departamento de Estado.
Los participantes coincidieron en que proteger la región y disuadir a «competidores estratégicos» requiere inversión sostenida. La discusión se centró en que cada país asuma mayor responsabilidad en su propia seguridad, desarrollando capacidades militares y económicas soberanas, protegiendo inversiones y financiando infraestructura crítica que garantice acceso confiable a la región.
Rubio destacó el Icebreaker Collaboration Effort (ICE Pact) —el acuerdo entre Estados Unidos, Canadá y Finlandia para cooperación industrial en construcción de rompehielos— como modelo de reparto de esfuerzos, en momentos en que Washington impulsa una expansión significativa de su propia flota de rompehielos, compromiso asumido por el presidente Donald Trump.
La reunión confirma que el bloque informal conocido como el «Ártico 7» —los miembros árticos de la OTAN más Groenlandia— sigue siendo el canal preferido de Washington para coordinar postura frente a Rusia y China en la región, por encima del Consejo Ártico, inactivo en su formato pleno desde 2022. El encuentro se da en un contexto de mayor actividad militar occidental en el Alto Norte, la misma dinámica que atraviesa la serie de Visión Polar sobre el equilibrio de fuerzas en el El Bastión Atlántico de la OTAN y el GIUK Gap, el corredor marítimo que separa al Ártico ruso del Atlántico Norte.


