El presidente estadounidense anunció una próxima exploración de petróleo, gas y minerales. Copenhague respondió que el acuerdo de seguridad de septiembre no concede acceso preferencial a los recursos de la isla.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca afirmó el 14 de octubre que cualquier exploración estadounidense de recursos naturales en Groenlandia deberá ajustarse a la legislación de la isla. La aclaración llegó después de que el presidente Donald Trump anunciara en Truth Social que se prepara una exploración “masiva” de petróleo, gas y minerales, sin identificar proyectos, empresas ni fechas de inicio. Según la respuesta ministerial recogida por Reuters, el acuerdo de seguridad firmado en septiembre entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia no modifica esas condiciones.
La cancillería danesa precisó que el acuerdo no otorga a los inversores estadounidenses un trato preferencial frente a los de otros países de la OTAN, de la Unión Europea o de países socios de la Alianza en el acceso a los recursos naturales groenlandeses. Trump también atribuyó a expertos no identificados estimaciones sobre grandes cantidades de petróleo fácilmente accesible, pero su publicación no aportó estudios ni detalles de operaciones concretas que permitieran verificar esa afirmación.
Desde Groenlandia, Jørgen Hammeken-Holm, alto funcionario del área de recursos minerales, señaló a CNN que existen actividades de empresas estadounidenses, pero que están lejos de constituir una exploración “masiva”. Añadió que los proyectos de menor escala podrían tardar años en volverse operativos. Su evaluación introduce una diferencia entre las actividades existentes y la escala anunciada por el presidente estadounidense, sin negar la presencia de intereses empresariales de ese país en la isla.
El acuerdo firmado el 22 de septiembre contempla ampliar las actividades estadounidenses en la base espacial de Pituffik y establecer nuevas áreas de defensa en Narsarsuaq y Mestersvig, con modalidades que deberán acordar las partes. El texto reafirma la soberanía e integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho de autodeterminación del pueblo groenlandés. También incorpora controles sobre determinadas inversiones extranjeras en sectores sensibles, incluida la extracción de recursos, pero no concede licencias mineras o petroleras. Su entrada en vigor requiere una notificación diplomática que confirme la finalización de los procedimientos parlamentarios correspondientes.


