La televisión estatal china difundió el 6 de octubre una videollamada satelital entre una expedición ártica y la Estación Qinling, en la Antártida, hecha con un sistema de fabricación nacional que medios identifican como Guowang.

Investigadores de la 16.ª expedición china al océano Ártico realizaron el 25 de septiembre una videollamada satelital con el personal de la Estación Qinling, en la Antártida, según informó el 6 de octubre la televisión estatal CCTV. La demora fue inferior a un segundo y las velocidades máximas de subida y bajada rondaron los 30 megabits por segundo.
El ingeniero Liu Feng, del Servicio Nacional de Información y Datos Marinos, afirmó que se trata de la primera vez que China usa un sistema de comunicaciones satelital desarrollado en el país para una videollamada con tan amplio rango de latitud. Las autoridades chinas presentan la prueba como un paso hacia el control independiente de las comunicaciones en las regiones polares.
Según el South China Morning Post, el sistema corresponde a la constelación Guowang y esta es su primera demostración públicamente reportada desde que comenzaron los lanzamientos, en diciembre de 2024. La red cuenta con unos 180 satélites en órbita, frente a los cerca de 11.000 de Starlink, lo que da la dimensión de su etapa temprana.
Qinling, inaugurada en febrero de 2024, es la quinta base china en la Antártida y está ubicada en el Mar de Ross. El ensayo se suma a la estrategia polar China y ocurre en un país que bloquea los servicios satelitales extranjeros en su territorio por razones de seguridad de datos, mientras el papel de Starlink en Ucrania mostró el valor estratégico de las redes de órbita baja.


