El Xuelong, el Xuelong 2 y el Jidi zarparon en simultáneo desde Dalian rumbo al océano Ártico, en la primera expedición polar del nuevo plan quinquenal chino.

La 16ª expedición científica china al océano Ártico zarpó este viernes desde el puerto de Dalian, en la provincia de Liaoning, con tres rompehielos navegando en simultáneo: el Xuelong, el Xuelong 2 y el Jidi. Un cuarto buque, el Tansuo 3, se sumará a la flota más adelante. Según el Ministerio de Recursos Naturales de China, que organiza la misión, participan 361 científicos y tripulantes, y el regreso está previsto para principios de octubre.
La expedición se centrará en el monitoreo del hielo marino, la hidrografía, la biología y el ambiente atmosférico en zonas clave del océano Ártico, con el cambio climático como eje declarado. El programa incluye investigación sobre la dorsal de Gakkel —la cordillera submarina que atraviesa el Ártico central— y, un dato relevante en el contexto actual, operaciones conjuntas con científicos de Rusia y Alemania.
Es la primera expedición ártica del 15º Plan Quinquenal chino (2026-2030), lo que le otorga un peso político particular: marca el punto de partida de la planificación polar de Pekín para el próximo lustro. La misión llega además tras la expedición 15 de 2025, la mayor de la historia del programa, que incluyó la primera inmersión tripulada china bajo el hielo ártico con el sumergible Jiaolong.
El despliegue simultáneo de tres rompehielos confirma una capacidad operativa que pocos Estados pueden sostener y que China ha construido en apenas una década, pese a no tener costa ártica. La ciencia polar funciona como plataforma de presencia permanente en la región: cada campaña anual consolida experiencia de navegación, datos oceanográficos y legitimidad institucional, los mismos pilares sobre los que se apoya la Ruta de la Seda Polar.
La cooperación con investigadores rusos se mantiene en un contexto de sanciones occidentales contra Moscú que, desde 2022, restringen la colaboración tecnológica y financiera con Rusia en el Ártico. La participación de científicos alemanes en la misma campaña convierte a esta expedición en uno de los pocos espacios donde investigadores de Rusia y de un país de la OTAN operan bajo coordinación china.


