La Comisión Europea propone un marco de cooperación con los socios árticos que prioriza la seguridad, el clima, la seguridad económica y las comunidades locales, con un nuevo centro de seguridad marítima.

La Comisión Europea presentó este martes una nueva estrategia para el Ártico, un marco de cooperación con los socios del norte que sitúa la seguridad, el clima, la prosperidad y las personas en el centro. Según el Ejecutivo comunitario, el cambio climático, las tensiones geopolíticas, la competencia estratégica, la actividad militar y las nuevas rutas marítimas están reconfigurando el panorama económico y de seguridad de la región.
La primera de las cuatro prioridades es reforzar la seguridad y la resiliencia: mejorar la preparación, proteger las infraestructuras críticas y fortalecer la capacidad de Europa para operar en condiciones árticas. Este eje contará con el respaldo de un nuevo centro de seguridad marítima. La segunda prioridad busca responder a la aceleración del cambio climático mediante más investigación climática y respuestas eficaces.
Las otras dos apuntan a la economía y a la población local. La Comisión plantea construir un Ártico económicamente seguro a través de un nuevo centro polar de investigación de la UE y del refuerzo de la Oficina Europea de Coordinación Polar. Además, propone crear oportunidades para las personas que viven en la región apoyando a los gobiernos locales árticos frente a desafíos compartidos.
Bruselas fundamenta el enfoque en que la UE es parte del Ártico: más de medio millón de ciudadanos europeos viven en el Reino de Dinamarca, Finlandia y Suecia. La Comisión añade que la región se calienta casi cuatro veces más rápido que el promedio mundial, con efectos sobre los ecosistemas y los medios de vida de sus comunidades.
El anuncio llega en un escenario donde las rutas comerciales del Ártico y el aumento de la presencia militar han elevado el peso estratégico de la región. La UE había fijado su política ártica más reciente en una comunicación conjunta de 2021.


