Unos 400 efectivos de diez países aliados entrenan en el sur de Groenlandia del 7 al 18 de septiembre. Estados Unidos dirige la operación desde Norfolk y vuela misiones aéreas, pero no aporta soldados sobre el terreno.

El ejercicio Arctic Shield 2026, dirigido por Dinamarca, reúne del 7 al 18 de septiembre a unos 400 militares de diez países de la OTAN en el sur de Groenlandia —en el área de Narsarsuaq— y en torno a Kangerlussuaq, en el oeste de la isla. Las maniobras combinan operaciones en tierra, mar y aire, e incorporan infantería, fuerzas de operaciones especiales, unidades de drones y especialistas en clima ártico aportados por varios aliados.
La maniobra se inscribe en Arctic Sentry, la misión que la OTAN lanzó en febrero de 2026 para reforzar su presencia en el Alto Norte, y en el esfuerzo danés de mayor alcance, Arctic Endurance, coordinado con el gobierno de Groenlandia (Naalakkersuisut). El objetivo declarado es poner a prueba la capacidad aliada de operar en condiciones árticas extremas: vientos fuertes, bajas temperaturas, terreno montañoso e infraestructura escasa.
Estados Unidos no figura entre los países que despliegan tropas sobre el terreno. Dirige Arctic Sentry desde el Mando de Fuerzas Conjuntas de Norfolk y ejecuta operaciones aéreas paralelas sobre Islandia, Groenlandia y Canadá junto a cazas daneses y canadienses. El reparto de papeles refleja la creciente densidad militar en el flanco norte de la OTAN, donde Groenlandia ocupa una posición cada vez más central.
El ejercicio se desarrolla mientras Copenhague y Bruselas refuerzan su respaldo a Groenlandia, cuya soberanía quedó en el centro de la disputa tras las reiteradas expresiones de interés de Washington por el territorio. En paralelo, líderes de la Unión Europea se reúnen estos días en Rovaniemi para acordar un enfoque común sobre el Ártico.


