Una delegación bipartidista del Senado estadounidense partió este viernes hacia Canadá, Groenlandia, Svalbard e Islandia en un momento de tensión diplomática entre Washington y sus aliados en el flanco norte.

Una delegación de ocho senadoras estadounidenses, con representación igualitaria de republicanas y demócratas, partió este viernes hacia cuatro naciones árticas con el objetivo de reafirmar los compromisos de Estados Unidos con sus aliados en la región. El viaje fue organizado por la republicana Lisa Murkowski, de Alaska, y la demócrata Jeanne Shaheen, miembro senior del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
La gira se produce en un momento de tensión particular en el flanco norte de la OTAN. Esta semana, el Pentágono anunció la suspensión de la participación estadounidense en un consejo conjunto de defensa continental con Canadá, mecanismo que data de la Segunda Guerra Mundial. El viaje de las senadoras se enmarca en un esfuerzo del Congreso por compensar señales que los aliados árticos han interpretado como un distanciamiento de Washington respecto a sus compromisos multilaterales en la región.
El itinerario incluye visitas a funcionarios gubernamentales, instalaciones militares y comunidades indígenas en Canadá, Groenlandia, Svalbard e Islandia. En Svalbard —el archipiélago noruego que concentra hoy algunas de las tensiones más agudas entre Rusia, China y la OTAN en el Alto Norte— la delegación requerirá escolta por la presencia de osos polares.
La visita coincide con el impulso de la OTAN por reforzar la cooperación militar en el Ártico frente al aumento de actividad de Rusia y China en la región. A medida que el deshielo abre nuevas rutas comerciales y expone recursos estratégicos, el Ártico ha dejado de ser una periferia para convertirse en un espacio de competencia activa entre grandes potencias.


