El Servicio Antártico Británico (British Antarctic Survey, BAS) anunció el cierre de su campaña de investigación antártica correspondiente a la temporada de verano 2025/2026. La temporada de campo, que se extendió de septiembre de 2025 a mayo de 2026, movilizó a 688 personas —científicos, técnicos y personal de apoyo— en múltiples estaciones, plataformas marítimas y emplazamientos de campo profundo, con más de 50 proyectos científicos en curso.

El principal avance de infraestructura de este período fue la puesta en marcha completa del Discovery Building en la Estación de Investigación Rothera, un edificio de nueva construcción que reemplaza instalaciones más antiguas y moderniza el hub logístico y científico de la base en la Península Antártica. En la Base Halley VI, ubicada sobre la plataforma de hielo flotante de Brunt, la temporada estuvo marcada por un desafío operativo crítico: los equipos encontraron nieve acumulada en profundidad y debieron elevar toda la estación sobre sus patas hidráulicas en dos oportunidades para evitar que quedara sepultada. Los movimientos de carga se realizaron mediante una operativa logística conjunta que inauguró formalmente la nueva alianza entre el BAS y los programas antárticos de Noruega y Alemania.
En el ámbito científico, el proyecto REWIND logró extraer, en las proximidades de Sky-Blu —a unos 800 kilómetros al sur de Rothera—, un núcleo de hielo de 271 metros de profundidad con un registro climático continuo de aproximadamente mil años de antigüedad. En paralelo, en el Glaciar Thwaites —uno de los más monitoreados del mundo por su contribución al ascenso del nivel del mar—, un equipo internacional en colaboración con el Instituto de Investigación Polar de Corea del Sur (KOPRI) realizó perforaciones con agua caliente para estudiar los procesos de fusión en la interfaz hielo-océano.
La tecnología autónoma tuvo un papel destacado durante la temporada. En la Base Signy, se emplearon drones para realizar vuelos fotogramétricos que generaron mapas tridimensionales de alta resolución del terreno local, controlados de forma remota desde la sede del BAS en Cambridge. En las cercanías de Rothera, el proyecto POLOMINTS utilizó planeadores submarinos y ecosondas para levantar modelos en 3D de los frentes glaciares sumergidos del Glaciar Sheldon, con el objetivo de evaluar cómo los desprendimientos de hielo afectan el ciclo de calor y nutrientes en el océano.
La campaña también registró una contingencia ambiental en la estación de King Edward Point, en las Islas Georgias del Sur: los biólogos documentaron un evento de mortandad masiva de bivalvos que tiñó las costas de rosa, un fenómeno que está siendo analizado como posible indicador de alteraciones en las corrientes del Océano Austral. Con la llegada del invierno polar, las bases permanentes entran ahora en su fase de dotación reducida, mientras los laboratorios en el Reino Unido inician el procesamiento de las muestras y la cartografía obtenida durante la temporada.


